26/3/07

Dias de Elias II

Días de Elías II

En los días de Elías Israel se dio a la tarea de derribar los altares del Señor. Elías fue llamado para restaurarlos y de ese modo, la vida espiritual de la nación. El primer libro de reyes capítulo 18, nos dice los elementos del altar y lo que pueden implicar en nuestra relación con Dios.

Elías tomó doce piedras y las puso como base. Las piedras indican fundamento y ninguno puede tener una vida de altar sin que tenga fundamentos. Jesús indicó que el fundamento de la vida es el oír y hacer sus palabra (Mateo 7:24-27). Para algunos la Biblia no es más que un libro vertebrado, para quienes lo toman en serio, es la base sobre la que edifican toda su vida.

El profeta hizo una zanja alrededor del altar, señaló límites y puso fronteras. El altar estaba separado. Del mismo modo, la vida del creyente ha de estar apartada para Dios. Un cristiano es alguien que ha puesto en claro cuales son los límites y las implicaciones de sus relaciones con el mundo. Un creyente de altar, puede tener su residencia en cualquier sitio de la tierra, pero su corazón es geografía del cielo. De aquel lado de la zanja, en las vecindades de lo oculto y vergonzoso, quedaron para siempre la compra de loterías, herraduras, creencias en plantas, riegos y demás cosas hechiceras. De este lado de la zanja, hay un nuevo horizonte de sucesos, una vida plena, llena de propósito y significado.

Elías acomodó la leña. La leña en desorden no arde bien. Es igual con la vida cristiana, mientras más organizada está, mejor arderá de pasión y compromiso por Dios. Dios es Dios de orden y se moverá mejor en el orden. A El no le corresponde organizar el desorden financiero, sentimental, familiar, civil o de tiempo; puede ayudarnos, pero, somos nosotros quienes debemos arreglar esa leña.

Elías procede ahora a matar al buey y partirlo en pedazos. En otras palabras, el buey debía estar técnicamente muerto. Decidida y rematadamente muerto. Irremediablemente muerto. Este buey no estaba fingiendo. Era un buey fuera de circulación. Otro buey dijo miles de años después:- Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mi…- Gálatas 2:20.

Por último, Elías derrama aguas de manera abundante sobre el holocausto. Lo hizo de forma insistente, tres veces. Los creyentes de altar, son personas que insisten en su limpieza espiritual personal. Tal vez luchan con tentaciones, posiblemente son débiles y habrá momentos en que cedan al mal; pero, insisten poniendo el énfasis en vivir una vida pura ante el Señor.

Iván Castro Rodelo-
Pastor



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